Saltar al contenido

Hecho

El tiempo en Hecho

 
Echo, junto al río y la calzada romana Zaragoza-Lescar, usada hasta el siglo XVIII, es una del condado de Aragón y probable lugar de nacimiento del emblemático Alfonso I el Batallador. Lo más interesante aquí es pasear con los ojos bien abiertos y disfrutar de la singularísima arquitectura popular. Piedra, madera (muy abundante en el valle), y teja plana son los materiales de casi todas las construcciones. Destacan las grandes chimeneas, remate de los hogares amplísimos de la montaña. Especialmente singulares son las casas Chilico, Gastón y Mazo. La iglesia parroquial es parcialmente románica.

Todavía hay en hecho quién recuerda la fabla chesa, variante del aragonés antiguo. Junto a este hermoso legado del pasado, quedan también los originales trajes típicos.

El origen Ibero de esta vestimenta se reconoce en la anguarina (equivalente al sagum), la basquiña (túnica) y en el bancal, mantelina o capucho (velo ibérico).
En el pasado, la lana se tejía y pintaba en la misma zona. Seguramente no existe vestimenta regional más antigua en todo Aragón. Ni más pesada; el traje de la mujer alcanza los 14 kg.

Desde 1975 se celebra un Simposio Internacional de Escultura. Las obras donadas se han recogido en un museo al aire libre, repartido por varios rincones.

La joya de Siresa, aguas arriba, es la iglesia de San Pedro. Guarda entre sus muros la historia del monasterio fundado en ese mismo solar por el Conde Carolingio Galindo Aznarez I, hacia el año 833. En el viejo cenobio llegaron a vivir hasta 100 monjes. Poseía una rica biblioteca, admirada por San Eulogio de Córdoba en el año 848.

A mitad del siglo XII, San Pedro se incorporó la Catedral de Jaca y perdió su poder. La parte más antigua de la Iglesia la constituye la entrada. Para lo menos podría tratarse incluso del único resto carolingio o pos carolingio. De nave única, crucero saliente y ábside semicircular, poseía varios retablos del siglo XV, parcialmente robados en 1979 y parcialmente recuperados tiempo después. Está expuesto el de la Santísima Trinidad. Por los alrededores continúa la vía romana.

La boca del infierno es una Tajadura en el monte, entre Peñaforca y Peña Agüerri. La caliza se ha dejado erosionar a conciencia por el torrente, que brama en el fondo… En este lugar nace una flor vistosísima llamada Corona de Rey (Saxífraga longifolia). Crece como una roseta verde en los riscos y posee una corona de flores de color blanco. Antiguamente se usaba como abortivo.

error: Contenido Protegido !