El tiempo en Jaca

Hablamos de Jaca cuando se trata de lugares románticos, donde la magia abunda por todos lados, la historia te habla en cada calle y lugar, y, sobretodo, si deseas pasar un momento maravilloso o una estancia inolvidable al lado de un ser querido o en solitario, entonces Jaca es el lugar indicado para disfrutar de todo eso y más.

Las aguas del río Aragón apenas sí besan el montículo sobre el que se asienta la ciudad. La zona estuvo habitada desde antes de la dominación romana. Los iaccetani vivieron aquí diferenciados de otros pueblos limítrofes, aprovechando las buenas condiciones habitacionales de la Val Ancha.

A Jaca se le han colgado los calificativos más cursis. Pero es verdad que se trata de una localidad muy bonita, muy acogedora, bien situada, de clima fresco y seco; todo lo cual ha hecho de este rincón un apreciado lugar de veraneo y vacaciones desde siempre.

El conjunto urbano es admirable desde muchos lugares. Por ejemplo, desde el Fuerte de Rapitán, en las laderas del monte Albarín, con la Peña Oroel al fondo; desde la propia peña, frente a la desembocadura del Valle del Aragón y las montañas fronterizas; o desde Guasillo, con un primer plano de campos de cereal.

Pero la vista más sorprendente y descriptiva es seguramente, la que se contempla desde Barós, especialmente al atardecer. Se puede además aprovechar la ocasión para admirar la iglesia románica de este pueblecito.

El siglo XI, es la primera época de esplendor de Jaca. Sancho Ramírez estableció en ella la capital del reino aragonés y concedió un fuero especial para sus habitantes. Aún se puede reconocer el núcleo más antiguo de calles concéntricas en torno al hospital antiguo, al convento de las Benedictinas y al solar antes ocupado por las Escuelas Pías y ahora por modernos apartamentos.

La ciudad se lleno de comerciantes y artesanos francos (venidos de Toulouse y Gascogne) qué llegaron para aprovechar el tránsito de peregrinos hacia Santiago.

¿Qué hace de Jaca un lugar increíble?

La ciudad que tiene más de 2000 años de antigüedad, la cual fue testigo de eventos importantes y recordados en la historia así como también fue el escenario de aventuras literarias tales como la historia de la búsqueda del Santo Grial. En nuestra modernidad, la ciudad se ha mantenido en el mejor de los estados y ha ofrecido a sus visitantes las mejores experiencias de viaje las cuales debemos mencionar:

La catedral de San Pedro de Jaca, la iglesia de Santiago, son monumentos romanos, que contienen dentro de sus construcciones importantes y reconocidos grados, pinturas y recreaciones que datan de la época del siglo X que se han mantenido y que al visitarlos nos ayudan a transportarnos a través del tiempo.

Sobre la gastronomía que Jaca es capaz de ofrecernos por medio de ingredientes sencillos, es sin duda algo muy propio del estilo de la comida Aragonesa, quien hace de ello los mejores y más deliciosos platillos que puedan existir, tales como lo es el ternasco, los ricos robellones, etc.

Pero más allá de la historia, de los hechos históricos y de la comida, no hay que negar que Jaca ha logrado aprovechar sus lugares boscosos y senderos para que los turistas puedan recorrer la ciudad por medio de la caminata o bien del paseo en caballo durante el verano o practicar esquí en invierno, aparte de otras muchas actividades que nos ofrece este maravilloso lugar.

La Jacetania es la comarca que corresponde a Jaca, es uno de los lugares turísticos más famosos y reconocidos de Huesca y de “España”, que también comparte línea fronteriza con Francia. La Ciudad de Jaca se ha convertido en el paradero de muchos turistas para compartir momentos increíbles como lo es principalmente por medio de los deportes de aventura y montaña, sus monumentos, su gastronomía, sus construcciones importantes y hermosas como la Catedral, cuyo toques del romanticismo aún se mantiene en nuestros tiempos, la Ciudadela de Jaca, la pista de hielo, el fuerte de Rapitán y mucho más…